Asunto Impreso

"Amor seco": Francisco Moulia y la historia de un amor que se vuelve tóxico

En "Amor seco", el autor combina vivencias personales y ficción para retratar una relación que muta y revela las zonas más frágiles del amor.

La novela Amor seco (Factotum Ediciones) es una historia de amor que se transforma. Lo que empieza como un vínculo profundo evoluciona hacia una relación que, según define su autor, Francisco Moulia, adquiere una toxicidad que vuelve imposible seguir adelante. Esa mutación —ese desplazamiento de lo amoroso hacia un territorio donde la distancia se vuelve necesaria— es el eje que mueve el relato.

El epígrafe que el autor elige para abrir la novela anticipa el tono emocional del libro: “No hay dolor más grande que recordar nuestros tiempos de alegría en la miseria”, escribió Dante Alighieri en La Divina Comedia. Esa cita funciona como una clave de lectura y marca el pulso de la ruptura amorosa con una mujer italiana, un vínculo que en la novela late aún cuando ya no encuentra su forma. El uso creciente de sustancias, que cruza la historia, va dando algunas pistas de que ese consumo arrasará con todo.  

“Hace casi dos años dejé la ciudad y me vine a vivir al monte”, es la primera línea de Amor seco. Esa frase también espeja un gesto del propio Moulia, que hoy vive en las sierras de Córdoba, donde encontró un espacio que define como su refugio para escribir. Las respuestas para esta entrevista con OHLALÁ! llegan desde allá. El autor de novelas como Delfines en Venecia (2020), Los infieles (2019), entre otras, dice: “El ritmo y el estilo de vida que tengo acá potenciaron todo lo que más me gustaba de mi vida, y entre esas cosas, escribir”. Responde a través de audios de WhatsApp; detrás se oye una música de pájaros.