Marcelo López cuenta que su padre «fue un personaje de la noche porteña y del espectáculo porque representaba a figuras tan trascendentes para la canción melódica mundial como El Trio Los Panchos, o del pop como Los Iracundos, de canciones románticas, pasando por María Marta Serra Lima o de la talla de Mina e Iva Zanicchi a quienes trajo a la Argentina. En algunos casos los representaba y en otros era intermediario. Lo recuerdo como un remador permanente en una Argentina de años difíciles, aunque siempre existieron años así en nuestro país y tomando decisiones equivocadas muchas veces. Y quizá la honestidad de mi parte fue mostrarlo así y aceptar que se equivocó».
Cuando le planteamos que el libro rescata a la figura paterna, que más allá de todo es «sanador o reparador», Marcelo López explica que «me pasó en la últimas lecturas de los últimos años leer mucho sobre padres y madres y también sobre hijos. Y muchas veces los hijos acusan, interpelan, responsabilizan a sus progenitores sobre los episodios ocurridos en su propia vida, 20, 30, 40 años después. Y me digo: pará, no podés hacer eso. Hacete cargo de tu propia vida, de tus propias decisiones. Está bien hacer una retrospección de ese vínculo filial, con lo bueno y con lo malo, pero no poner la responsabilidad en tus padres por las decisiones que vos tomas en tu vida adulta».
Marcelo nos cuenta que desde que comenzó a escribir su primera novela pasaron cinco años y que lo que más le llevó tiempo fue la corrección, ordenar los recuerdos y convertirlo en literatura. El título original lo imaginó sobre un episodio que narra en uno de los capítulos, vinculado a un recital del dúo Juan y Juan en Coronda, el cual no salió del todo bien. Sin embargo la editora de Marea, (editorial hermana de Factotum), Constanza Brunet le sugirió buscar algo más vinculado a los boleros y a lo que trasmite el libro. «Perfidia» -dice Marcelo- es un tema musical que marcó mucho mi infancia, como ojos negros, piel canela, otra frase que tengo muy incorporada en mi cabeza de chiquito…y si conocés la etimología o definición de la palabra perfidia, está muy vinculada a la ruptura de la fe, alguien que confía fielmente en alguien y esta persona siente que lo traicionó y de eso hay algo en el libro. El narrador tenía un padre al que idolatraba, que admiraba, rodeado de artistas, de buenos hoteles, buenos restoranes, un hombre de la noche porteña y de una vida maravillosa y de pronto todo eso se derrumba».
Marcelo López es un hombre de los medios de comunicación y admite que hay algo de herencia que su padre le dejó en el ADN. «Empecé entre los años 1969/70 en el viejo Canal 7 en Av. Leandro Alem, en el viejo edificio Alas en el programa de Canela, La luna de Canela y de allí fui a otros canales, luego a la gráfica en distintos diarios para volver por muchos años a la televisión. Eso lo heredé de él, soy obsesivo de cosas tontas como lustrar los zapatos, doblar los pantalones por la misma marca de la costura, esas cosas que tenemos los viejos y eso me lo enseñó mi papá. Perfidia habla de todo eso y más, es un homenaje a esa herencia y a lo que va quedando a lo largo de la historia. Y pude escribirlo una vez que mi padre y mi madre habían fallecido. Allí sentí que pude liberar la escritura sin la sensura parental».
Esperamos el próximo libro de Marcelo López y mientras tanto releemos algunos de los capítulos de «Perfidia», editado por Factotum. Te invitamos a hacer lo propio.